El Aprendizaje cooperativo en Ciencias Sociales.


11211396306_deb04a0c1e_zMe considero más un docente de fracasos que de éxitos, más de búsquedas interminables que de ascensos fulgurantes, e intento transcribir estos avances y retrocesos en  cada una de las entradas que escribo.

Esta es en la actualidad mi relación con el Aprendizaje cooperativo. Una estrategia de enseñanza-aprendizaje que desde que la conocí, supe que era el elemento que necesitaba para poder mejorar la organización de mis clases y permitir “engrasar” el desarrollo de las tareas integradas.

Esto ha supuesto una investigación-acción durante estos dos últimos cursos, lo que ha dado pie a una serie de reflexiones que quiero compartir.

La primera es que  esta estrategia es mucho más que un recurso, un contenido y una estrategia que fomenta la cohesión social. No basta. Por el simple hecho, de que la mayoría de los docentes no sabemos cooperar, no lo hemos hecho nunca y muchos no tenemos la más mínima intención de hacerlo o no saben como hacerlo. Eso nos conduce a que debería ser una competencia, capacidad y/o habilidad principal en la profesión docente.medium_6871544008

Aún es más flagrante esta carencia, cuando dentro del desarrollo y puesta en práctica de la competencia social y ciudadana, nosotros/as como docentes de Ciencias Sociales deberíamos promover, desarrollar, incorporar, poner en práctica … toda una serie de proyectos, tareas, actividades que situaran el aprendizaje cooperativo y lo que conlleva, como un eje vertebrador de nuestras materias.

¿A que nos conduce esto? A que tengamos serios problemas cuando planteemos organizar equipos-base con grupos heterogéneos (por nivel, sexo, etnia, religión …) y el alumnado se queje con comentarios del tipo: “yo con ese no me junto”, “yo trabajo mejor con mis amigos/as”,  “es que ese no me cae bien” o “mi padre/madre me dice que no me junte con esa gente”.

No significa esto que abandone. Al contrario, el aprendizaje cooperativo promueve de esta manera la aceptación del otro, la interacción con personas con las que normalmente no tratamos y abandonar nuestras diferencias para convertirnos en personas que suman, es decir, promueve el desarrollo de la competencia social y ciudadana.

El otro gran problema del aprendizaje cooperativo es la evaluación. ¡Qué extraño!. Es en este tema donde estoy encontrando mayores obstáculos, sobre todo para evitar a los “parásitos” y a los “morosos” que intentan aprovecharse del trabajo de los demás. Aquí no basta con las habituales herramientas de evaluación (rúbricas, autoevaluación, coevaluación), sino que es necesario promover habilidades sociales de ayuda al prójimo, y conseguir que ellos mismos sean los que denuncien al compañero/a que intenta aprovecharse.

En este camino me encuentro ahora, de modo que en otro post desarrollaré las posibles soluciones que he ido encontrando a estas reflexiones.

Créditos:

https: http://www.//flic.kr/p/i5Hkwj

photo credit: Jordi Payà Canals via photopin cc

 

Cambio de sentido: dejar de ser un francotirador educativo


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Soy y he sido un francotirador educativo. Durante un tiempo me sentí orgulloso, significaba un antes y un después en mi vida educativa, y me permitía poner en práctica nuevas metodologías y enfoques: ABP, tareas integradas, ludificación, enseñanza invertida.

Estos años han sido muy ricos, he experimentado y he errado. He conseguido aprender de muchos docentes, e incluso he tenido el privilegio de poder compartirlo en varios cursos y ponencias.

Sin embargo, esta vía ya se ha agotado, al menos para mí. Al igual que en el cuento de la ciudad de los pozos, considero que he dedicado más tiempo a decorar mi pozo e intentar diferenciarlo/me de los demás. Ha llegado el momento de empezar a profundizar, abandonar los artificios,  ponerme en contacto con otros pozos, simplemente porque mi camino deja de ser mío para ser nuestro.

Si de verdad quiero cambiar algo, no puedo hacerlo solo en mi centro. Por mucho que acuda a eventos educativos, ponencias o intente formarme, ¿qué va a cambiar para mi alumnado y para mi centro?. No basta con demostrar que se puede hacer en tus clases, tienes que acompañar a compañeros/as docentes, tienes que luchar con ellos/as y conseguir que se cree un umbral crítico que pueda promover el cambio.

Es aquí donde esta el verdadero reto: conseguir que el capital profesional de mi centro se implique, que el alumnado vibre y que sea nuestro portavoz. Que padres y madres sean nuestros defensores, que sea la comunidad educativa la que conduzca y protagonice el cambio educativo.

Ese camino ya está iniciado, a pesar de los obstáculos y de los sinsabores, se ha lanzado una apuesta. Una apuesta que no quiere definirse como una balcanización del centro, no somos los unos contra los otros. No queremos abogar por la uniformidad, por el contrario queremos eliminar el individualismo para convertirnos en una comunidad, ¿quién sabe?, puede que en una comunidad de aprendizaje.
Crédito photo credit: DVIDSHUB via photopin cc

 

Construye tu juego del medio físico .. seguimos con el ABJ en Bachillerato


Harto ya de mantener una metodología expositiva, cambié la metodología en las clases de Geografía de Bachillerato. Si bien, lo que en un momento prometía ser un paraíso de calma y de paz para el alumnado y para mi, se convirtió en una lucha y una tensión tremenda. ¡Me había equivocado!.

Me equivoqué porque pensaba que iban a aceptar esta metodología como agua de mayo, pero no les gustó porque les suponía mucho trabajo. A pesar de que la mayoría del trabajo lo desarrollaban en clase, no tenían tiempo, ni ganas de trabajar las tareas. Incluso llegué a escuchar que algún alumno decía a mis espaldas: “No entiendo como perdemos el tiempo en estas tonterías. ¡Con lo bien que explica José Luis!.

Estaban tan cansados y presionados por la presión de los exámenes y la selectividad que n tenían tiempo para aprender. Además yo no supe ver que los estaba sobrecargando e hicimos demasiadas tareas integradas, lo que redundó, si cabe más, en el desprecio que le tomaron a este cambio.

Este año no me he rendido, simplemente he probado otro camino en el que se mejora y profundiza en el aprendizaje invertido: invirtiendo la evolución, invirtiendo en el proceso de creación de exámenes e “invirtiendo” en tiempos más sosegados para que no se sientan presionados por el peso de las tareas integradas.

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Así que en este trimestre sólo hemos desarrollado una secuencia didáctica. Se llama “Construye tu juego del medio físico” y es una secuencia inspirada en el Aprendizaje basado en Juegos. He de reconocer que los frutos han sido muy positivos, y  que los procesos de integración y multirelación han sido excelentes. Gracias a que he seguido la recomendación de Karl Kapp, es decir, si queremos desarrollar ABJ, no podemos permitir que creen juegos en la escala más baja de la pirámide de Dale y Bloom,. De modo que he prohibido los juegos de tipo pregunta-respuesta, Pictionary, o cualquier otra modalidad que implique un procedimiento y una habilidad demasiado simplista.

¿Qué ha provocado esto?. Un enorme desarrollo de creatividad e imaginación para intentar integrar los contenidos y los procesos de la Geografía Física. ¿Cómo podemos integrar el clima, relieve, hidrografía y vegetación de España, y además sea divertido?. Las respuestas han sido muy variadas, desde juegos de estrategia y guerra, en las que los recursos eran parte del medio físico, y había que apoyarse en determinados aspectos como el relieve para poder vencer. Hasta juegos de carácter histórico, que han servido para recrear etapas históricas en las que la dependencia del medio físico era muy grande, tal y como en el principio de la Edad Moderna en España.20141203_142437

Sin dudarlo el más meritorio ha sido Desafíate. Un juego en el que los jugadores tienen que crear combinaciones variadas en función de varias tarjetas, y su posición en un tablero que son varias ruedas que versan sobre diferentes aspectos del  medio físico. Os dejo una foto para que podáis comprobarlo.

 

Somos Premio Nacional de Educación 2014


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De todos es sabido que a la concertada se le achacan muchos males. El que más resuena en nuestros oídos es que seleccionamos a nuestro alumnado. Sinceramente, no me reconozco en ese tipo de escuela, ni reconozco a mi centro y la filosofía con la que se creó.

Desde que llegué a la SAFA  me transmitieron muchos valores. De todos ellos, el que más se repetía era que nosotros éramos un centro +, es decir, un centro en el que las diferencias nos enriquecían, sumaban no restaban.

En mi centro aún queda mucho que caminar, sin embargo existe una especial sensibilidad por los más necesitados. Tanto es así, que en boca de muchos de mis compañeros y compañeras, siempre se aboga por defender al alumno más desfavorecido.

Nuestra apuesta no es por la exclusividad, al contrario desde hace años se apuesta por la inclusividad.

Como colofón os dejo la entrada que hemos creado para celebrar el premio.

“Cuando la SAFA se creó tenía una clara orientación. Ayudar a los más necesitados: niños de la guerra que vivían en zonas de miseria y analfabetismo. Hoy, casi 75 años después, me planteo que harían los fundadores y que tipo de niños y niñas serían los más necesitados. Probablemente no tendrán problemas de hambre ni malnutrición, pero algunos tienen problemas de conducta. Probablemente no serán  huérfanos, pero algunos pasan más tiempo con el móvil que hablando con sus padres. Probablemente no tienen problemas para acceder a libros y a cultura, pero tienen dislexia o TDAH y eso no les permite leer bien. Estos niños y niñas serían por los que lucharía el padre Villoslada y los fundadores de esta institución.

Hoy la SAFA de Úbeda sigue atendiendo a los más necesitados, a pesar de que hayan cambiado sus necesidades. Nuestra vocación social, de promoción social del alumnado, nuestro crear personas para los demás sigue estando inscrito en cada uno de sus rincones y en cada uno de sus miembros.

Es por este motivo, que los Premios Nacionales de Educación 2014, han reconocido la labor de SAFA Úbeda en pos de la Inclusión del alumnado con Necesidades Educativas Especiales.

Creo que se podrían sentir orgullosos.”

Invirtiendo la evaluación #flippedlearning #flippedevaluation


evaluación invertida

Afirmaba José Luis Castillo en la comunidad FlippedEABE, que la parte fundamental de la Clase Invertida o Enseñanza Invertida, es invertir la evaluación. El mismo agregaba que para ello se tenían que cumplir tres pasos:

- Integrarla en el proceso y nunca, nunca, nunca colocarla al final.

- Dejar que el alumnado elija sus evidencias y no decidir nosotros cuáles son a priori. Y si no son correctas, se le orienta sobre ellas.

- Dejarles participar en la calificación, agregando los procesos que están en marcha pero aún no han finalizado y creando espacios y tiempos para que nos muestren lo que no hemos visto por nosotros mismos.

Como tantas veces pasa, es necesario que otra persona lo defina para darte cuenta que es un camino que estás siguiendo.

Mi uso de la clase invertida se ha basado en dos aspectos:

– he creado mi “libro de texto”. Una wiki donde poco a poco voy creando y recopilando los contenidos que necesito para que no tomen apuntes.

– la creación de vídeos educativos que uso para recortar el tiempo de exposición en clase. Así consigo que en clase nos dediquemos a lo verdaderamente importante, fomentar y trabajar el aprendizaje cooperativo mediante estructuras simples y la realización de proyectos y tareas integradas.

Ese fue el inicio del proceso, pero ahora he profundizado y generado otros procesos invertidos. Entre ellos los alumnos participan en el proceso de evaluación mediante la autoevaluación y coevaluación de las tareas integradas.

Pero quizás, el cambio más importante ha sido invertir la evaluación durante los exámenes. Hay que señalar que mis exámenes (en la ESO) tienen ciertas variables, una de ellas es que pueden utilizar todos los apuntes y materiales que quieran. Otra variable es que las preguntas no son para memorizar, siempre son preguntas inferenciales,  que les permitan aplicar lo trabajado en la tarea integrada y/o en las estructuras de aprendizaje cooperativo.

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En 3º de ESO he incorporado la corrección mutua, que a su vez redunda en la calificación del alumnado que corrige y que les sirve como una segunda oportunidad. Es una estupenda forma de reflexionar sobre sus errores y les permite entender la dificultad del proceso de evaluación.

También he incorporado una pregunta de equipo. Cuando terminan su examen el grupo se une y contesta una pregunta, que tienen que realizar entre todos los miembros del equipo. Esto fomenta la cohesión del grupo y estimula el aprendizaje cooperativo.

En 2º de Bachillerato he seguido una trayectoria similar. Los alumnos se corrigen mutuamente, y eso redunda en la nota del alumno que corrige. Sin dudarlo ha sido un acierto, al igual que el hecho de que sean ellos los que decidan los contenidos del examen, dentro de unos criterios acordados entre los contenidos vistos  y las exigencias de Selectividad: veinticinco conceptos de los que escojo doce para crear dos opciones de seis conceptos cada una, cuatro preguntas sobre mapas y/o gráficos de los que escojo dos opciones, y cuatro preguntas-tema de las que escojo dos opciones.

La elección no solo ha sido buena por los resultados, sino porqué les ha permitido aflojar la tensión que les suponían los exámenes.

Ya solo me queda dejar que el alumnado escoja sus propias evidencias. Es el camino que quiero seguir, caminar hacia una evaluación y un aprendizaje más personalizado.

photo credit: Cedim News via photopin cc

Darle sentido a la economía. Dinámicas de grupo y CV. #abp #pbl


Durante este curso he cambiado el orden de las unidades didácticas. Quería crear un escenario educativo realista  y creíble, una historia que siguiera la trama de la colonización de Marte. Así que, lo primero que debíamos realizar era un proceso de selección y contratación de candidatos/as, mediante la realización de una dinámica de grupo y la presentación de un Cv y un VideoCv.

Quería darle otro sentido a la economía, una economía de la que cambié la definición en vez de “satisfacer necesidades” pasó a ser una actividad que “satisface el bienestar común”. Algo mucho más acorde con mi idea de fomentar el trabajo cooperativo.

La economía se aleja mucho de su campo semántico, a pesar de que sufren las consecuencias de sus desmanes. De modo que conceptos como: sistema económico, mercado, bolsa o factores de producción, son desconocidos para ellos. Por lo que escogí la realización de un  Cv y una posterior dinámica de trabajo para acercar el mercado laboral y la economía a la escuela, y a sus vidas.

Esta idea no es nueva, lo que si ha cambiado es que ya no hay entrevistas individuales. Ahora realizan una dinámica de trabajo, en la que tienen que resolver un problema común. Esto va más acorde con la idea de trabajo en equipo y cooperativo, y sirve como prueba para demostrar sus dotes para trabajar de forma conjunta.

Os dejo muestras de los VideoCv. Este año lo han logrado de nuevo, me han sorprendido gratamente.

 

Colonizadores de Marte III. #ludificacionUIMP y #eDccss14


everystockphoto-8988002-lLa última parte del proceso, es lo que se denomina postludificación. Es en esta parte donde comprobamos que resultados hemos tenido y algo muy importante. Cómo transmitimos la información al alumnado, algo en lo que los docentes solemos fallar, y no solo en la ludificación, ya que en este aspecto también debemos tener en cuenta los procesos de evaluación y como el alumnado interpreta y conoce nuestros criterios, los errores que cometen y como poder aprender de ellos.

Los indicadores de éxito y la forma de transmisión al alumnado que son:

Indicadores de éxito:

- % jugadores que alcanzan el nivel 3.

- Cantidad de intercambio de componentes del juego.

- Cantidad de “regalos” hechos por trimestre y curso.

- Grado de satisfacción en los diarios de aprendizaje.

Feedback al alumnado:

Continuo. Durante la dinámica de clase se aportarán las recompensas y se fijarán los retos. Además existen procesos de trueque y revisión de la clasificación.

Como podéis comprobar nuestro éxito educativo y ludificador es que el alumnado coopere y participe en el juego y en el desarrollo de las clases, es decir, fomentar el trabajo en equipo. También me interesa el interés que levanta y como puede motivar al alumnado, así que decidí incluir un criterio que midiese los jugadores que llegan al nivel 3, ya que llegar hasta ese nivel implica que han tenido un compromiso relativamente alto.

Por último quiero evaluar la satisfacción con el juego a través de un instrumento de evaluación como es el diario de aprendizaje. Gracias al diario voy a poder investigar si mi alumnado se identifica con el proceso y con la historia.

El feedback al alumnado es muy sencillo y directo. Al utilizar cartas, en el mismo momento que un alumno/a merece una recompensa, privilegio u obtiene un cierto nivel, puedo darle la carta o el “dinero” que corresponda de modo que el alumnado sabe perfectamente como funciona el juego. Además cada delegado/a cuenta con una copia de las reglas del juego y del valor de las cartas, lo que refuerza que en un determinado momento podamos parar la clase y hacer un trueque, o hacer regalos a otros compañeros/as. Este feedback no se queda en el aire, ya que he creado unos listados donde voy recogiendo las cartas, dinero, o cualquier otro elemento que voy entregando.

A su vez, la retroalimentación no está aislada del proceso educativo y evaluativo, al contrario, la refuerza, porqué permite saber que grupos y/o individuos están realizando un gran desempeño en las tareas y proyectos, así como en la cooperación, ayuda y atención a la diversidad de sus iguales.

Poco a poco va avanzando el juego y ya hay un tercio del alumnado que esta participando voluntariamente y sin ninguna obligación, además las entregas de las primeras cartas esta creando expectación y cada vez preguntan más como poder participar.

Recursos de Ciencias Sociales. Blog de Jose Luis Redondo Prieto. Docente en SAFA Úbeda.

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